Axioma Lirico

Un beso. Se pudre un amor.
nunca juegan. Ni se miran.
Hace el amor a diario.
sin sentimiento.

ambos se odian.
Pero aman lo palido.
Le gustan los espejos.
Donde se tocan por las noches.

Odio escribir. Como te odio.
viento que vaga pero no sopla.
podria divertirme. Prefiero huir.
mis notas. Se marchan.

el peso de los años.
y los niños gritando. Lo odio.
Los odio. A ellos. A los niños.
odio tener que escribir.

amo los dias idos porque
me hacen recordar.

¿acaso eres? lo que fue desde...

No era más que un juego de niños.
Su sentimiento, vano, taciturno. Todo desolado.
Una risa se extingue, y quería llorar.
De pronto, algo sucumbió a su alrededor.

Una noche, arboles se agitan. Sus manos tiemblan.
Un día de estos, algo, pronto llegara.
Nadie sabe. Pronto estará presente entre nosotros.

Noches pálidas. Poemas sin terminar en su buro.
Botellas de absenta. Cigarrillos a montón.
Todo roto. Un espejo que refleja desilusión.
En la otra habitación, su mujer masturbándose.

Sus manos en su cabeza. Mirando el televisor.
Quiere reventar, su cabeza. Nada ocurre.
Tenía una intuición. Esperaba una llamada.
Jamás ocurrirá, quizá mañana.

Revisa su correo electrónico. La misma mierda.
Todos los días camina. Luego llora.
Con su café entre las manos.
Llega y sonríe, a su multitud que le observa.

Horas interminables. El tiempo no sucede.
Llega su esperada hora. Se marcha.
Con la cabeza hacia abajo, entre la multitud
Con sonrisas falsas.
Tétricas carcajadas.

Así fue…

Otro día. Despierta sonriendo.
Esta tarde, vera a su amor.
Es otro. Olvidado por dentro.
Su mundo es a quien tiene en
Sus brazos.

Le canta amor. Poesía, sus verbos.
Quiere que nunca acabe. La ama.
Como nunca amo. Ella también.
Le hizo sentir del mundo, belleza.

Así fue…

Little big looser

Ciertamente, descendía un gota.
La lluvia, inconsciente. Lloraba.
Junto a él, una doncella.
Una muerte barata.

Sin nombre, todo sin nombre.
Un abismo, un sueño, nunca más.
En su jardín. En su juego.
Se perdió.

Lloraba, casi todos los días.
No había un porqué. Solo eso.
Nada más. Pendía la soga.
Todo estaba listo.

Un juego multifacético.
Alegre, de pronto.
Nuevo parecer. Todo brillaba.
Se recogió el cabello,
Y se fue al trabajo.

De pronto…
Recordó algo.
Nunca más se supo de él.

r... xxy.

Llano, sencillo.
Así fue. Lo que ocurrió.
Lo vi venir, incógnito.
Así fue. Fue todo.

Un día, murió. Pero
Su sonrisa vive.
Un recuerdo.
Un anillo con su nombre.
No descansa en paz.

Mi mente duerme.
¿En realidad?, quizá.
Todo es nada.
Como ella, que es todo.
No descansa. ¿Por qué?

Odio sus labios.
Un beso muerto.
Odio el “erase una
Vez nosotros”
Lo odio.

No duermo. No hay razón.
Solo ella. En mi mente.
Eso es, eso fue, eso es.
Una obsesión. Un delirio.
Un amor. Aun sigo esperando.

Adios, amor.

Y de repente se acostaron los pequeños. Sus ropas andrajosas.

Todos estaban muertos. Ella no regreso. Se despidio con locura:



Hace un tiempo. No puedo escribir.

Lo siento por dentro. He olvidado.

Los otoños, los inviernos.

El día donde las hojas caen. Otoño.


Una noche. Locura.

Sitios atestados. Lleno de enfermos.

Solo ríen, se quitan las manos.

Introducen su pene. Ríen.


El mundo, lleno de locos.

Uno más que camina.

Habla un idioma extraño.

Se observa. Se toca.


Anacoreta. Multifacético

Suele leer sus libros. A veces.

Suele sufrir, del amor.

Se fuma una cajetilla de cigarros.