Little big looser

Ciertamente, descendía un gota.
La lluvia, inconsciente. Lloraba.
Junto a él, una doncella.
Una muerte barata.

Sin nombre, todo sin nombre.
Un abismo, un sueño, nunca más.
En su jardín. En su juego.
Se perdió.

Lloraba, casi todos los días.
No había un porqué. Solo eso.
Nada más. Pendía la soga.
Todo estaba listo.

Un juego multifacético.
Alegre, de pronto.
Nuevo parecer. Todo brillaba.
Se recogió el cabello,
Y se fue al trabajo.

De pronto…
Recordó algo.
Nunca más se supo de él.

r... xxy.

Llano, sencillo.
Así fue. Lo que ocurrió.
Lo vi venir, incógnito.
Así fue. Fue todo.

Un día, murió. Pero
Su sonrisa vive.
Un recuerdo.
Un anillo con su nombre.
No descansa en paz.

Mi mente duerme.
¿En realidad?, quizá.
Todo es nada.
Como ella, que es todo.
No descansa. ¿Por qué?

Odio sus labios.
Un beso muerto.
Odio el “erase una
Vez nosotros”
Lo odio.

No duermo. No hay razón.
Solo ella. En mi mente.
Eso es, eso fue, eso es.
Una obsesión. Un delirio.
Un amor. Aun sigo esperando.

Adios, amor.

Y de repente se acostaron los pequeños. Sus ropas andrajosas.

Todos estaban muertos. Ella no regreso. Se despidio con locura:



Hace un tiempo. No puedo escribir.

Lo siento por dentro. He olvidado.

Los otoños, los inviernos.

El día donde las hojas caen. Otoño.


Una noche. Locura.

Sitios atestados. Lleno de enfermos.

Solo ríen, se quitan las manos.

Introducen su pene. Ríen.


El mundo, lleno de locos.

Uno más que camina.

Habla un idioma extraño.

Se observa. Se toca.


Anacoreta. Multifacético

Suele leer sus libros. A veces.

Suele sufrir, del amor.

Se fuma una cajetilla de cigarros.


Niño sin zapatos


Gris, extraña sensación. Lo vi, una noche. A lo lejos. Arrastraba sus pies, no tenia vida. Era inútil. Como su madre. Se abre su estomago. Busca un bisturí, sonríe. Extraño dolor, en mis manos. Taciturno. Con los ojos perdidos. Días atrás, caminaba. Se arrastra, le faltan pies. Se le han perdido los zapatos. Odia a todos los niños. Olor a hierbas. Sus ropas viejas. Se masturba diario, le duele. Siente y nadie escucha. Solo ríen de él. Le duele. Tiene una novia. Follan. No se aman, juegan el uno Con el otro. Aun ignoran aquello. A ambos les duele. Delirio, sorpresa. Realidad. Inesperado consuelo. Busca en la vida. La nada. Eso, triste realidad. Su vida, es una mierda.

Perdido en quimeras

Era una simple oración. Todos jugaban y nadie moría. Simplemente, así fue.

Me deshice de las hojas, pero cada vez padecía más insania. Gris manía albergaba los perlinos

Ojos que me observan por la ventana. Así fue…


Empecé por buscar libros de apuntes. Pero nada desvanecía.

absolutamente hermosa. Ella, sus manos.

Sin embargo, su triste mirada, pendía de la suerte.

Ella murió. Pero nunca desapareció.


La arrastraba el aire. Todo mudo.

El silencio.

Casas vacías. Y varios niños

Jugando a ser dios.


Ella ocupa el pensamiento.

Padece lascivia. Desaparece,

Vive en su mente.

Ellos, seguían masturbándose.


Su fuerza, no la hallaba.

Su pene, no funcionaba.

Bebió tanto. Enfermo.

Una sonrisa falsa. Lloro.


Aquelarres taciturnos.

Noches sin magia. Todo sin sazón

Voltea los ojos. Dice incoherencias,

Igual que este inútil texto.